miércoles, 4 de julio de 2012

AVANCES CIENTIFICOS DURANTE Y DESPUES DE LA GUERRA Y CUALES PERMITIERON EL DESARROLLO DE LA CARRERA ESPACIAL


AVANCES CIENTIFICOS DURANTE Y DESPUES DE LA GUERRA Y CUALES PERMITIERON EL DESARROLLO DE LA CARRERA ESPACIAL

Los avances fueron muchisimos de hecho nos encontramos en uno de ellos internet pero no creas que asi tal cual de hecho en esta guerra se dieron los inicios de muchas cosas que actualmente nos hace la vida mas placentera tecnologías. Durante los años cuarenta se construyeron los primeros ordenadores, en 1945 se produjo la explosión de la bomba atómica, un año más tarde se volcaron los primeros misiles y en 1947 se realizó el primer
vuelo supersónico. La aparición del transistor en 1948 revolucionó la electrónica y abrió las puertas a la informática. En 1949 se celebró la conferencia de las Naciones Unidas sobre la conservación del medio ambiente y la utilización de los recursos naturales y el control sobre ellos, señal de la creciente inquietud que suscitarían la velocidad con que se
estaban gastando los recursos de la Tierra.
En 1950 fue posible obtener fuerza eléctrica de la energía atómica. Dos años más tarde explotó la primera bomba de hidrógeno, mientras que al mismo tiempo se producía un rápido desarrollo de los isótopos para su uso en medicina. En 1955 tuvo lugar la conferencia de Ginebra sobre el uso pacífico de la energía nuclear, seguida en 1957 por el establecimiento de
EURATOM
(Comunidad Europea de Energía Atómica). En 1959 hicieron la aparición los submarinos y el primer buque de pasajeros propulsados por la energía atómica. La utilización de los satélites artificiales para fines científicos, militares y civiles presentaron un crecimiento ininterrumpido y así hasta diciembre de 1983 se habían colocado más de 14.500 satélites de los más de 5.000 continuaban orbitándo alrededor de nuestro planeta.
las tecnologias de almacenamiento de comida (enlatados y conservadores) surgieron en ese periodo el desarrolo de medicinas y muchas muchas cosas mas.

Influencias militares iniciales
Los cohetes han interesado a científicos y aficionados desde hace siglos. Los chinos los utilizaron como armas ya en el siglo XI. El científico ruso Konstantin Tsiolkovsky teorizó en la década de 1880 sobre cohetes multi-fase propulsados por combustible líquido que podrían llegar al espacio, pero no fue hasta 1926 que el estadounidense Robert Goddard diseñara un cohete de combustible líquido práctico.
Goddard realizó sus trabajos sobre cohetería en la oscuridad, ya que la comunidad científica, el público e incluso The New York Times se burlaban de él. Hizo falta una guerra para catapultar la cohetería a la notoriedad. Esto resultó ser un precursor del futuro, ya que cualquier "carrera espacial" quedaría inextricablemente vinculada a las ambiciones militares de las naciones implicadas, a pesar de su carácter mayoritariamente científico y de su retórica pacifista.
Contribuciones alemanas
A mediados de la década de los 20, científicos alemanes empezaron a experimentar con cohetes propulsados por combustibles líquidos que eran capaces de alcanzar altitudes y distancias relativamente altas. En 1932, el Reichswehr, predecesor de la Wehrmacht, adquirió interés en la cohetería como artillería de largo alcance. Wernher von Braun, un científico de cohetes en alza, se unió al esfuerzo y desarrolló armas así para su uso en la Segunda Guerra Mundial por parte de la Alemania nazi. Von Braun adoptó muchas ideas de la investigación original de Robert Goddard, estudiando y mejorando los cohetes de Goddard.
El cohete A4 alemán, lanzado en 1942, se convirtió en el primer proyectil en alcanzar el espacio[cita requerida]. En 1943, Alemania empezó la producción de su sucesor, el cohete V2, con un alcance de 300 km y portando una cabeza de guerra de 1000 kg. La Wehrmacht disparó miles de cohetes V-2 contra las naciones aliadas, causando daños y muertes masivas. Sin embargo, murieron más trabajadores en la producción de los V2 que en los ataques.
Raíces en la guerra fría
Tras la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos y la Unión Soviética se embarcaron en una amarga Guerra Fría de espionaje y propaganda. La exploración espacial y la tecnología de satélites alimentaron la guerra fría en ambos frentes. El equipamiento a bordo de satélites podía espiar a otros países, mientras que los logros espaciales servían de propaganda para demostrar la capacidad científica y el potencial militar de un país. Los mismos cohetes que podían poner en órbita a un hombre o alcanzar algún punto de la Luna podían enviar una bomba atómica a una ciudad enemiga cualquiera. Gran parte del desarrollo tecnológico requerido para el viaje espacial se aplicaba igualmente a los cohetes de guerra como los misiles balísticos intercontinentales. Junto con otros aspectos de la carrera armamentística, el progreso en el espacio se mostraba como un indicador de la capacidad tecnológica y económica, demostrando la superioridad de la ideología del país. La investigación espacial tenía un doble propósito: podía servir a fines pacíficos, pero también podía contribuir en objetivos militares.
Las dos superpotencias trabajaron para ganarse una ventaja en la investigación espacial, sin saber quién daría el gran salto primero. Habían sentado las bases para una carrera hacia el espacio, y tan solo esperaban el disparo de salida.
Satélites artificiales
Sputnik
El 4 de octubre de 1957, la URSS lanzó con éxito el Sputnik 1, el primer satélite artificial en alcanzar la órbita, y comenzó la carrera espacial. Por sus implicaciones militares y económicas, el Sputnik causó miedo y provocó debate político en Estados Unidos. Al mismo tiempo, el lanzamiento del Sputnik se percibió en la Unión Soviética como una señal importante de las capacidades científicas e ingenieriles de la nación.
En la Unión Soviética, el lanzamiento del Sputnik y el subsiguiente programa de exploración espacial fueron vistos con gran interés por el público. Para un país que se había recuperado recientemente de una guerra devastadora, era importante y esperanzador ver una prueba de las capacidades técnicas de la nueva era.
Antes del Sputnik, el estadounidense medio asumía que Estados Unidos era superior en todos los campos de la tecnología. El homólogo de von Braun en la Unión Soviética, Sergei Korolev, fué el ingeniero jefe que diseñó el cohete R-7 con el objetivo de enviar cosmonautas a la Luna. En respuesta al Sputnik, Estados Unidos emplearía un enorme esfuerzo para recuperar la supremacía tecnológica, incluyendo la modernización de los planes de estudio con la esperanza de producir más von Brauns y Korolevs. Esta reacción se conoce hoy en día como crisis del Sputnik.
Lyndon B. Johnson, vicepresidente del presidente John F. Kennedy, expresó la motivación de los esfuerzos estadounidenses de la siguiente manera:
A los ojos del mundo, el primero en el espacio significa el primero, punto; el segundo en el espacio significa el segundo en todo.1
El público estadounidense, inicialmente desanimado y asustado con el Sputnik, quedó cautivado por los proyectos estadounidenses que siguieron. Los escolares seguían la sucesión de lanzamientos, y la construcción de réplicas de cohetes se convirtió en una afición popular. El presidente Kennedy pronunció discursos para animar a la gente a apoyar el programa espacial y para intentar superar el escepticismo de los muchos que pensaban que todos esos millones de dólares estarían mejor empleados en la construcción de armas probadas y existentes, o en la lucha contra la pobreza.
Casi cuatro meses después del lanzamiento del Sputnik 1, Estados Unidos consiguió lanzar su primer satélite, el Explorer I. Durante ese tiempo se habían producido varios lanzamientos fallidos y publicitariamente embarazosos de cohetes Vanguard desde Cabo Cañaveral.
Los primeros satélites se utilizaron con fines científicos. Tanto el Sputnik como el Explorer I fueron lanzados como parte de la participación de ambos países en el Año Geofísico Internacional. El Sputnik ayudó a determinar la densidad de la atmósfera superior y los datos de vuelo del Explorer I llevaron al descubrimiento del cinturón de radiación de Van Allen por James Van Allen.
Satélites de comunicaciones
El primer satélite de comunicaciones, el Project SCORE, lanzado el 18 de diciembre de 1958, reenvió al mundo un mensaje de navidad del presidente Eisenhower. Otros ejemplos notables de satélites de comunicaciones durante (o engendrados por) la carrera espacial son:
1962: Telstar: el primer satélite de comunicaciones "activo" (transoceánico experimental)
1972: Anik 1: primer satélite de comunicaciones doméstico (Canadá)
1974: WESTAR: primer satélite de comunicaciones doméstico estadounidensese
1976: MARISAT: primer satélite de comunicación móvil
Otros satélites dignos de mencionar.
Estados Unidos lanzó el primer satélite geoestacionario, el Syncom-2, el 26 de julio de 1963. El éxito de este tipo de satélites significaba que una antena parabólica ya no necesitaba seguir la órbita del satélite, ya que la órbita permanecía geoestacionaria. Desde entonces, los ciudadanos de a pie podían hacer uso de las comunicaciones por satélite en las emisiones de televisión, tras una instalación inicial.

6 comentarios:

  1. tu informacion no es cronologica :/

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  2. no lei nda no me gusta aserlo

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  3. esta muy mal kasi ni le entendi

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    1. Tu. Mama es hombre

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    2. y la tuya viene con sorpresa

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